Martin Miguel de Güemes. El héroe ke mando a la mierda a los porteños.

En memoria y reconocimiento a Cesar Perdiguero  un salteño de ley. http://www.portaldesalta.gov.ar/perdiguero1.html

Como en los capítulos de las series tan bien acogidas por la tele platea actual hay muchos personajes ke casi por decepción de sus seguidores son solo parte del decorado de algunas entregas. Lo llamativo de las decepciones son los motivos, mayormente las situaciones adversas son consideradas así, pero también hechos lacrimógenos son partes de las grandes cuestiones a recordad con un rictus de desgracia. Eso es lo ke sienten muchos de akellos ke no logran sacarse de encimas las vendas puestas por la historia oficial. Sin saberlo se kedan afuera de grandes héroes o simplemente de historias ke involucran hechos y resultados solo logrados por seres de una fuerza y una estrella muy especial. Por las tardes los decepcionados por Netflix, se encuentran en su miserable estado de congoja, llenos de dinero, sin saber porke, angustiados, todos así pachochos contando dólares lavados del narcotráfico. Para ellos va este relato.

La historia esta llena de vida, es lo ke cuenta cuando uno se interna en esas guerras independentistas del siglo 19. No entra en la mente de nadie en este siglo 21 pelear por ideales y menos por los demás, cuando decimos demás hablamos de gente pobre. Un caso especial es Martin Miguel de Güemes, un tipo rico pero no idiota. Un ejemplo ke a nadie le importa, salvo a nosotros  los despechados históricos de siempre. Comencemos.

El mas amado y el mas odiado.                                             

Salteño acérrimo, soldado gallardo, caudillo constructivo y audaz ke en su largo galope levanto un violento polvaderal.

Pero sobre todo pasión, una pasión mucho mas fundamental ke el acento en el odio ke le ponían sus adversarios al combatirlo. Pero el juicio de la historia ke se levanta sereno a través del tiempo lo consagra como el actor de una gran epopeya.

Martin Miguel entra con pie izkierdo en el gran escenario de la independencia, desde la política va a ser negado hasta desaparecer de la trastienda de las batallas. Sus jefes se encargaran de eso…

10 de noviembre de 1810. De Suipacha, con Amor. Primer Raund Castelli-Balcarce vs…

Martin Miguel es joven, casi un niño, pero su amor a la aventura libertadora lo lleva a incorporase como Cadete al Regimiento de Infantería de Bs As. Participa en la Defensa contra los ingleses y protagoniza un abordaje al mejor estilo  Jack Sparrow  pero a caballo  al barco ingles “Justina”. Vuelve a Salta enfermo pero lleno de gloria.

La Revolución lo espera y es uno de los primeros en alistarse en sus filas, corre agosto de 1810. Forma una partida de 60 adiestrados jinetes para ponerse a las ordenes de la “Junta Gubernativa”  “a la ke revela sus planes de defensa contra los realistas ke intentan invadir desde Potosí”. Aki recurriremos al historiador Atilio Cornejo kien nos cuenta desde su obra “Historia de Güemes”: “El nuevo Gobierno comprende el valor y las condiciones personales de Güemes, a cuyo efecto le confía la misión secreta”.

Pero como siempre los patriotas de Bs As aparecen para amargar a nuestro héroe gaucho. Esto ocurrirá después de Suipacha, acción en la ke participo activamente, pero ke en el parte victorioso no aparece ni la sombra de Martin Miguel. Había organizado las fuerzas de los Valles de Salta, marcha a Jujuy e incorpora la división tarijeña en Yavi a su ejército expedicionario. Se dirige luego hacia el cuartel general patriota el cual se halla inmerso en la batalla de Suipacha, dando un aliciente ke sirve para inclinar las acciones a favor de los patriotas. (así lo consigna el Dr Bernardo Frias “al decir de los contemporáneos todo fue obra de Güemes”). No obstante en los partes porteños ni lo mencionan…Puch diría a su vez “Su oportuna aparición produjo el primer laurel a nuestras armas”. Bernardo Trigo y Luis Paz (bolivianos) comparten este juicio y proclaman ke efectivamente el salteño participo en esta acción. “Y esperaron en esta ciudad (Tarija)a los cien soldados de Bs As los ke incorporados a la unidad tarijeña, presentaron combate en Nazareno y Suipacha. El ke conducía el konvoy era el Comandante Martin Miguel de Güemes, ke hacia su aparición en la escena histórica”.

Castelli

Castelli y Balcarce hombres de Bs As no le dan ninguna importancia a esta salvadora intervención en sus partes. Fue allí el comienzo de una largo y agrio enfrentamiento con los porteños, la airada omisión enfureció a Martin Miguel. Es el génesis de la disidencia del gaucho, hay una discusión con los distinguidos porteños, lo ke lleva al desenlace de la expulsión de Güemes. Se le otorga un pasaporte directo a salta y su “División” es disuelta. Luego ya en 1811 se hace eco el Gobierno Superior de los reclamos por su despido y el 23 de julio es reincorporado. Este es el primer registro de la fisura entre el y los generales porteños.

Segundo Raund,  Belgrano el varón sacrificado vs…

Belgrano es un varón sacrificado por la causa, lleva una moral alta, casi mojigata y cuando se encuentra a Martin Miguel no le cae para nada bien la vida ke este lleva. Don Juan Manuel keria un ejército de moral elevada y la conducta privada del Comandante (tenia una relación ardiente con una hermosa salteña de ojos negros, casada ella por la santa iglesia) no cuadraba de ninguna manera con estas aspiraciones. Belgrano lo separa del ejercito y lo manda a Bs As. Güemes reclama y kiere saber los porke de esta decisión, pues tanto Pueyredon y Diaz Velez habían puesto en evidencia el valor a toda prueba en todas las comisiones ke se le habían encomendadas. Belgrano no escucha nada de ello y se deja llevar por la chusma de la clase alta salteña ke sentía un profundo rechazo por ese “desclasado” a la inversa ke renegaba de su alcurnia.

Belgrano en 1813 produce el siguiente informe.

Textual: “Si el Teniente Coronel Martín Miguel de Güemes procede con el honor ke corresponde a su carácter, se abstendría ke se le hicieran saber las causas ke dieron motivo, no a ser confinado, sino a marchar a esa Capital para ponerse a disposición de Vuestra Excelencia, pues el no puede ignorarlas, cuando su propia conciencia lo debe acusar de ke su vida escandalosa (sic) con la Señora Iguanzo a sido demasiado publica en Jujuy y después en esta ciudad y después en la de Santiago del Estero”…”las virtudes y servicios militares de este individuo de ke ha sido informado V.E no son tantas y de tanto valor como se pondera vulgarmente. Virtudes ciertamente no se le han conocido jamás y sus servicios han sido manchados por ciertos excesos o mejor dicho delitos, de ke tengo fundamentos muy graves para creerlos. AUNKE NO DOCUMENTOS. Por lo mismo considero ke no podría ser útil a este ejercito ke trato de depúralo de toda corrupción a toda costa” .

Seguidora era la moza Iguanzo ke perseguía por varias provincias a este Comándate de 28, soltero, rico y buen mozo. A su edad y en ese estado muchos oficiales tampoco podrían tirar la primer piedra… ¿Celos de Juan Manuel?.

Esto sería solo un mal comienzo pues con el paso de la Campaña del Norte su relación con el salteño cambiaría radicalmente hasta transformarse en un entrañable amistad. Colaborando estrechamente por la causa independentista.

Una amistad a prueba de chismes. Apolo y Rocky (Belgrano y Güemes)

Hay un intercambio fluido de correspondencia entre los dos, mas luego de superar el conflicto con Rondeau (mas adelante explicaremos los contextos de este nuevo conflicto ke involucra a Martin Miguel) y Belgrano remplaza al “porteño”.

belgrano

Belgrano le escriba cosas como estas; “Miro a la gente de Ud, con mas privilegio ke a las otras, porke al fin, son ellas las ke trabajan y sufren” … ”he dicho a Ud antes de ahora ke como tiene objetivos a la vista puede hacer y deshacer como le parezca; en mis instrucciones para sus operaciones militares solo digo ke deje bien puesto el honor de las armas”. Las idas y vueltas del poder central no son otra cosa ke un complot para sacarse de encima a Güemes.  Belgrano se da cuenta de las intrigas y traiciones ke se le desencadenaban a su paso contra su amigo de armas. Belgrano también le informa de esto al salteño.

Güemes le responde al creador de la bandera; “Por lo ke respecta a mí, no se me da el menor cuidado; el tiempo hará conocer a mis conciudadanos ke mis afanes y desvelos en el servicio de la Patria, no tiene más objeto ke el bien general. Créame MI BUEN AMIGO, ke este es el único principio ke me dirige y mi inteligencia no hace caso a TODOS LOS MALVADOS KE TRATAN DE DIVIDIRNOS. Güemes es honrado, es franco con Ud, con sinceridad, le dice ke es su verdadero amigo y lo será mas allá del sepulcro y se lisonjea de tener por amigo a un hombre tan virtuoso como Ud. Así pues trabajemos con empeño y tesón, ke si las generaciones presentes son ingratas, las futuras veneraran nuestra memoria, ke es la recompensa a ke deben aspirar los patriotas desinteresados.”

Mientras tanto las altas esferas de la sociedad Salteña tejían chismes sobre la sexualidad de Belgrano y de cómo Martin Miguel se había convertido en su amante. En Bs As repercutirá la historia hasta el día de hoy…

En este rincón Rodeau. (el pupilo de Bs As)

Jose_Rondeau_2

En el año del Señor Jesucristo de 1816 se encontraba en una controversia verbal  y de acciones militares ke ponían en juego las condiciones prosperas de las campañas militares de la naciente nación. ¿Pero ke sucedió entre estos hombres? Buenos Aires ejercía a través de sus porteños un poder de dominio sobre las cuestiones provinciales bastantes desagradables para los nativos de esas provincias. Buenos Aires tomaba como propia todas las fuentes de recursos ke le sirvieran para la causa. Pero se iban a encontrar con este gaucho salteño ke no escatimaba acción cuando se proponía mantener su ejercito bien preparado para las contiendas contra los realistas. Fue x eso ke el Gobernador de Salta no acepto las ordenes de Rondeau ke le pedía todo el armamento tomado en los diferentes enfrentamientos en la provincia de Jujuy. Alegando, ke este movimiento dejaría sin ellas a una endeble provincia contra los godos. El jefe porteño lanza desde Potosí un airado manifiesto contra Güemes.: “Si el ciudadano en cuyas manos se depositase la fuerza traicionando  a su Constitución y a la confianza publica, volviéndose contra sus poder las armas ke se le dieron para su defensa y así erigiéndose en tirano del país echando las semillas de la rebelión y  levantado las banderas de la anarkia. Los ejércitos ordenados y las provincias hermanas se comprometerán  formalmente a declararlo enemigo común y formaran una coalición general para anikilarlo.” (sic).

El 17 de marzo de 1816 lo declararía reo del Estado. Traidor a la Patria. Y pretendería someter a Salta y a su Gobernador. Martin Miguel lo toma con mucha calma y comienza una guerra de recursos ke terminara con la capitulación del porteño. Así sin perder nunca los estribos le infringe una humillante derrota. Esto ocurre el 22 de marzo de 1816 En Cerrillos Salta Rondeau firma la capitulación con tinta… El 17 de abril el General José Rondeau expide un bando donde se retracta de todo cuanto había dicho en otros documentos. Ese 17 de abril se hizo un asado del cual no se tenía recuerdo. Martin Miguel festejo con sus gauchos bailo y se entrego a la celebración con su pueblo.

Su amigo personal el General San Martin le escribe a Godoy Cruz el 12 de abril de 1816 desde de Mendoza: “Mas ke mil victorias he celebrado las mil veces feliz unión de Güemes con Rondeau. Así es ke las demostraciones en esta sobre tan feliz incidente, se han celebrado con una salva de veinte cañonazos, iluminaciones, repikes y otras mil cosas”

“Si lo kieren encontrar a Guemes vallan a donde está el gauchaje.” Habla el General Paz.

paz

“Para ese tiempo apareció un caudillo, ke después fue celebre en la guerra civil y en la resistencia ke hizo a los españoles la Provincia de Salta. Hablo de don Martin Miguel de Güemes, simple comandante de milicias, colocado en la frontera por el General San Martin. Poseía la elocuencia peculiar ke arrastra a las masas de nuestro país y ke puede llamarse la elocuencia de los fogones y de los vivakes, porke allí establecen sus tribunas.”

“Principio por identificarse con los gauchos, adoptando sus trajes en la forma, pero no en la materia, porke era lujoso su vestido, usando guardamontes y afectando las maneras de akellas gentes poco civilizadas. Desde entonces empleo el bien conocido arbitrio de otros caudillos de indisponer a la plebe contra la clase más elevada de la sociedad. Cuando proclamaba solía hacer retirar a toda persona con educación y aun a sus ayudantes, porke sin duda se avergonzaba de ke precisasen la imprudencia con ke excitaba a akellas pobres gentes de rebelión contra otra clase de la sociedad.”

“Este caudillo, este demagogo, este tribuno, este orador, carecía hasta de cierto punto del órgano material de la vos, pues era tan gangoso, por faltarle campanilla, ke kien no estaba acostumbrado a su trato sufría una sensación penosa al verlo esforzarse para hacerse entender; sin embargo este orador, vuelvo a decir, tenia para los gauchos, tal unción en sus palabras y una elocuencia tan persuasiva, ke hubieran ido en derechura a hacerse matar para probarle su convencimiento y su adhesión.”

“Era además, Güemes relajado en sus costumbre, poco sobrio y HASTA CARECIA DE VALOR PERSONAL, pues nunca se presentaba en el peligro.”

“No obstante era adorado por sus gauchos, ke no veían en su ídolo sino al representante de la ínfima clase, al protector y al padre de los pobres, como lo llamaban y también, porke preciso decirlo, AL PATRIOTA SINCERO Y DECIDIDO POR LA INDEPENDENCIA PORKE LO ERA EN ALTO GRADO. El desprecio las seductoras ofertas de los generales realistas, hizo una guerra porfiada y al fin, tuvo la gloria de morir por la causa de su elección, ke era la de morir por la causa de su elección, ke era la de la América entera”.

Hasta aki un Paz sincero ke odiaba a Güemes por su clase de político popular pero lo admiraba por ese militar decidido y héroe.

Paz, el gran mentiroso.

Es el eminente historiador Dr Atilio Cornejo, ke fue miembro titular de la Academia Nacional de la Historia, kien refuta al General Paz, en su historia de Güemes:

atilio1

_”El general Paz ke no conocía ni pudo conocer a Güemes, sino a través de su cargo en Tucumán al Lado de Araoz (enemigo de Martin Miguel) y como joven oficial ke era entonces, empieza afirmando ke después de Ayohuma “apareció un caudillo ke después fue celebre en la guerra civil y en la resistencia ke hizo a los españoles”. Dice ke era “ un simple comandante de milicias”. Pocas veces sn tan pocas palabras ábranse juntado mayores inexactitudes- En efecto, ni Güemes apareció entonces, ni actuó en la guerra civil, ni fue simple comandante de milicias. Güemes comenzó a actuar como cadete en un regimiento organizada, estuvo siempre al lado de oficiales superiores del ejército a kienes obedeció y de kienes dependía, siendo sus galones ganados uno a uno por resolución del Gobierno Central. Tampoco llego a actuar en la guerra civil pues murió en 1821 por balas realistas, Bajo semejantes premisas puede el lector apreciar la opinión de Paz sobre Güemes.

Para cerrar y desacreditar la visión de Paz Cornejo acude a un escrito español anónimo seguramente de 1817 ke dice: “Güemes: Coronel y Gobernador de Salta. Patriota en el concepto de los peruleros y de ideas españolas entre Bs As, Muy kerido en Salta. No conoce la táctica militar, pero es un buen guerrillero a la cabeza de sus gauchos”

El  24 de marzo de 1821 estando ausente Güemes, ke se hallaba guerreando en Tucumán contra Araoz, es derrocado por una revolución local. Eran los antigueistas, no le perdonaban los dineros “voluntarios” y las costas de la guerra ke les hacia pagar a las clases acomodadas salteña.

El final; Güemes con honor

Pero cuanto tenía económicamente el patrimonio personal del gobernador Martin Miguel: Siendo gobernador adkiere por 450 pesos la Chacra del Carmen de Güemes ke fuera su única propiedad. Los padres de su esposa, Carmen Puch, eran personas de cuantiosa fortuna.

En el inventario de sus bienes, dice el Dr Bernardo Frias, “no arrojo mas suma ke 5000 pesos por todo haber dejado a sus hijos”

Pero su genero heroico esta hecho palabras, escritas en sus correspondencia con los realistas como la dirigida a la Jefe de la Vanguardia del Ejercito de Lima, don Pedro Olañeta.

La carta de Martin Miguel de Güemes a su enemigo dice así:

“Muy señor mío; y pariente, al leer su carta del 19 del corriente forme la idea de no contestarla, para ke mi silencio acreditara mi justa indignación, pero como me animan sentimientos honrados, hijos de una noble cuna, didire a ud, ke desde ahora y para siempre renuncio y detesto ese decantado bien, ke desea proporcionarme. No kiero favores con perjuicio de mi país: este ha de ser libre a pesar del mundo entero. Vengan en hora buena esos imaginarios regimientos de Extremadura, Gerona, Cantabria, Húsares y Dragones y vengan también cuantos moustros aborto la España con su rey Fernando a la cabeza; a nada temo, porke he jurado defender la independencia de la América toda, y sellarla con mi sangre. Todos estamos dispuestos a morir primero, ke sufrir por segunda vez una dominación odiosa tiránica y execrable, ¿Kemas kiere usted ke le diga?. Ke adopte la guerra ke mas le acomode para nuestra destrucción, pero tema  y mucho la mía. Si Ud, kiere entrar con ese pekeño grupo de tropas a los pueblos de Jujuy y Salta avísemelo, y en el omento, (le empeño mi palabra de honor) me retiro, dejándole franco el terreno: kiero ver esa guerra análoga a la mía, kiero ke midamos nuestras fuerzas y kiero recordarle los triunfos de Vuelta y Media y Wiloma. Estoy persuadido ke ud delira y por esta razón no acrimino, como debía y podía, el atentado escandaloso de seducirme con embustes, patrañas, ke me suponen tonto como las coplas de Calaino. Y  luego dirá ud ke es un oficial de honor y del rey. ¡Ke bajeza! ¿Y así lo toleran sus jefes?¿Así lo consienten en ese ejercito  real? Valerse de medios tan rastreros, como inocuos, solo es propio de akel ke nació sin principios. Un jefe ke manda un ejército tan respetable, a el solo debe fiar el éxito de sus empresas. LO demás es kimera, es degradarse y mucha debilidad. Yo no tengo mas ke gauchos honrados y valientes. No son asesinos sino de los tiranos ke kieren esclavizarlos. Con estos únicamente espero a ud. A su ejército y a cuantos mande de España. Crea ud ke espero con ansias ese día ke me ha de llenar de gloria, convenza se ud ke por experiencia, ke ya tienen, ke jamás lograran seducir no a oficiales, sino ni al mas infeliz gaucho. En el magnánimo corazón de estos hombres no tienen acogida el interés, ni otro premio ke su libertad; por ella pelean con energía, ke otras veces han acreditado y ke ahora mas ke nunca desplegaran. Ya esta ud satisfecho. Ya sabe ke me obstino, y ya sabe también ke otra vez no ha de hacerse tan indecente propuesta a un oficial de carácter, a un americano honrado, y a un ciudadano ke conoce mas allá de la evidencia ke el pueblo ke kiere ser libre, no hay poder humano ke lo sujete”.

Olañeta le había ofrecido un salvoconducto económico para ke traicionara la causa.

Martin Miguel de Güemes, el héroe ke no entendía nada mas ke la libertad.

muerte de guemes

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