Eva nod dead.

Es casi de víctima que esta parada en aquella jornada, pero seguía mirando embelesada al pueblo acumulado en la plaza, una trampa para oso le tenia prendada por presa, el corazón itinerante que tanto duele cuando uno esta por lo que dicen los demás y se es un vil recuerdo de los que sacan provecho de sus lindos hechos. La ataban a la parca por la fecha.

La plaza, esa plaza que la vio repetir con su máxima fuerza las palabras que en su cerebro le recalcaba un Peron casi ausente,  de foto en revistas del corazón mostrándola a ella con su clina negra desgarbada, frágil como los diálogos de los radio teatros en que le tocaba actuar, y el siempre General siempre Peron, persistente al tiempo resistente a la decidía hasta convertirse en el mismo brazo ejecutor de las palabras mas mortíferas que se recuerde en aquella plaza, por cada uno de los nuestras caerán 5 de ellos. Luego como en un video clip el  recorte de su cabellera aindiada caminando rápido por la cañonera Paraguaya  para mas luego en destierro hablar desde el latifundio de franco, reclamando el cadáver de su pobre mujer que vagaba por la CGT, por casas de hombre de las fuerzas armadas, orgias y cines, camiones del ejercito, aviones, viajes a Europa, cementerios italianos, infamia tras infamia se convertían en cambios de nombres llegando ordenes del sumo pontífice para que concluya la gira mortuoria del cadáver embalsamado que parecía los restos de una niña de 12 años. Maria Maggi de Magistris ingresó al cementerio Maggiore de Milán, la ciudad de los muertos plebeyos, en el barrio del Mussoco, para no yacer  hasta que el concreto la tapo como a esos huesos viejos de tierra que quedan debajo el asfalto. Pero quedaba una escupida mas en el asado, La Recoleta la tendría como trofeo mortuorio gritando desde ese lugar que la liberen de esos fantasmas chetos..

La argentina necro se fue con los pases de manos, magia oligarkikas y de hombres encendidos en la rara idea de hacer desaparecer el único resto de la argentina idílica, de los grasitas ganando el lugar de los elegidos, el lugar a donde Eva los llevaría en sus vagones llenos de regalos.  Pero Eva se perdió en otro lado, jamás se puso enfrente de toda esa manada de gentuza que encendían antorchas para saber si aceptaría o no la formula Peron-Peron, tampoco estuvo presente cuando el cáncer se la comía por dentro como un ingles suelto haciendo negocios en la argentina democrática. Nadie supo jamás que Eva, no era ella en esos momento cruciales donde los enfermos y pobres formaban filas de días y noches enteras, esperando ser atendidos por esa diosa de rodete y oro, que entregaba números y nadie sabia exactamente si ese era el día o no en cual los atenderías, “Evita es como dios, o llega o desaparece”. Tampoco la buscaron en su fundación, llena de gente que tosía y se quejaba de dolores reumáticos, siendo un sarcasmo que la ciudad se llamase buenos aires.

Evita en su búsqueda de ser ella la preponderante enseñanza que se puede salir del barro y besar el anillo del sumo pontífice tampoco se quedo en Europa, donde ni el calor pudo con sus pieles y joyas, jamás tomo en serio los agasajos de emperatriz inca que le regalaron las mayores aristocracias del mundo.

Eva sin que nadie se percatase del hecho, se quedo donde nadie pudo moverla jamás, en el lugar donde otros, hasta el mismo Peron engatusó a sus descamisados, nadie se dio cuenta que le pisaban el vestido o que gritaba al lado de Maradona prendida a la copa mundial, que puteaba a galtieri y que lloraba desconsoladamente al ver a su marido con un brujo y una bailarina, ella no se fue de ese lugar, donde miles de extraños sacan fotos, de ese edificio que le da la espalda al rio como si ese rio le debiera algo que jamás le devolverá. Tantas veces estuvo clavada con los ojos saltados en lágrimas viendo como sus grasitas se confundían, y gritaban para que todo sea devuelto a los imberbes de siempre.  Como un decorado, como un ángel que pierde vuelo, o como un alma encarcelada en su infierno soñador Eva Duarte, se quedo en el balcón, mirando siempre para la plaza, dándole la espalda a lo que escucha detrás de esas paredes rosadas, llenándose de hongos purulentos con el paso de déspotas sangrientos, sacudiéndose con eventos que le hacían recordar a esa música de pobres marginales que la creían diosa, diosa que por la magia de aquellos que la odiaban en lo mas profundo, los mismos que marcan las letras y la historia, la proclamaron santa, ella misma desde el balcón se hiere cada fecha en que se la recuerda, cada ves que hablan como si ella hubiera muerto, un puñal  de rubíes hiela su alma y la reclaman los fantasmas para que pulule por las mentes afiebrabas de los continuadores de los mas descabellados dislate que jamás se tuvo conciencia. Eva vive puertas afuera de la rosada, Eva vive en el balcón que construyeron los sueños del País del Nunca jamás.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s