Cronología de las perdidas Argentinas, hoy: Malvinas. Capitulo I

Cuando a las películas las encontras comenzadas, tenes la sensación de ser un extraño en una fiesta, depende la onda podes seguir mirando o cambiar con el endemoniado control remoto. Pero si además a esa película te la contaron a medias, y te dijeron que esta buena, solo la tenes que conocer en forma original. De principio a fin.

Una de estas cosas que nos encadena a un rencor, es la parte histórica de las Islas Malvinas. No todo comenzó en las fechas que nos introdujeron en el cerebrito, cuando la primaria era hasta séptimo grado. Suenan lejanas las fechas, y aquí el juego del lector y del que escribe se transforma en pacto, en esta introducción jamás hablare de fechas, pero quiero que mentalmente uds, si lo hagan. Su cabeza comenzara a ir asía atrás pero no muy atrás. Entonces, los desenchufare e irán a parar a la época en que las Malvinas fueron francesas o cuando Rosas entrevisto en el sur al agente secreto, espía Charles Darwin científico corsario, o como todas las potencias del mundo colonial, liberal y todos los seudos nombres que fueron tomando hasta nuestros días, están completamente de acuerdo con mantener un punto estratégico para el comercio y el camino seguro a las reservas de agua dulce mas grandes en la tierra. El Polo Sur. Argentina forma parte del selecto grupo de naciones con asentamientos en el continente helado. Comenzaremos desde el principio, quizás suene entupido, pero pocos tienen el interés de hacerlo. Presten atención a los apellidos, sentirán escalofríos…

El génesis de la usurpación, las ideas mueven intereses y flotas

Por el año 1770, Buenos Aires ardía de negocios para las coronas, pero el lucro mayor se hallaba en las patentes de corso y el comercio negrero. Allí comenzara la historia de usurpación de Malvinas.  Guillermo Furlong S.G nos pone sobre las pistas de Falkner, un “ex medico negrero” que sostenía un fluido contacto con la iglesia papista a través de fray Sebastián de San Martín quien lo convirtió a su amigo y lo transformo en jesuita. Con esa nueva insignia eclesiástica, emprendió el recorrido por todo el territorio argentino ( en ese momento del Virreinato) comisionado por la Royal Society, para estudiar las propiedades medicas de sus aguas y yerbas silvestre, obsérvese que Carlitos Darwin no fue el primero…

Casualidad o no, este señor se convirtió en un espía escribiendo datos de la triangulación comercial de Inglaterra, España, América y de las numerosas ventajas y beneficios que obtenía sus islas Británicas sobre esas colonias Españolas. Fue el punta pie inicial para entender  la magnitud geopolítica  de las muchas posibilidades que daba aquel territorio al sur de donde todo empieza.  Estos escritos fueron editados y cayo en mano de un tal Manuel Manchon  a la orden de Carlos III, la obra fue traducida y una carta fechada en Londres el 20 de octubre de 1774, pone en ascuas al rey sobre la incitación de este humilde miembro de la iglesia  a los ingleses, sobre vastos y ricos territorios llamados Patagonia.

“Como no esta afuera de lo probable que navíos ingleses tengan que meterse algún día en el Río de la Plata, ora como amigos, ora como enemigos, se hace la descripción de los puertos de aquel país y también  de los peces que se sacan de sus ríos(…)”

La realidad es que antes de 1774 los inglese habían evacuado la isla Saunders en la Malvina occidental..

Otro ingles aparece en escena, ¿a, pensaban que los ingleses solo “vinieron y se fueron  en 1806 y 1807 como decía el Anteojito y la seño Mari? Ja.

Se trata de un entusiasta y acomodado tonelero ingles llamado Jose de Red, quizás se llamaba de otro modo porque por esa época era común cambiar nombre y apellido, si temas de negocios e intereses lo requería. Con una pequeña fortuna, hecha en Bs As honradamente, convenció al capitán Mac Namara para participar en una empresa fructífera y posible, apoderarse de la ciudad de Buenos Aires y saquearla. A su ves el capitán Mac Nanara convenció a otros caballeros ingleses sobre el emprendimiento y consiguió 100.000 libras esterlinas de un fondo común como el que organizo Macri en Boca. La recién formada Compañía de las Indias Orientales se puso en campaña para encaminar el proyecto, se llego a las mismas coronas (Portugal e Inglaterra) y estas auspiciaron la nueva piratería inédita e inmensamente lucrativa. Para Lisboa, la banda oriental y para Inglaterra la gobernación de Buenos Aires, véase como el ingles ofrece la mejor parte a Inglaterra, eso es ser patriota. Pues bien con todo el efectivo y el beneplácito real salieron a comprar las unidades artilladas al almirantazgo que no ignoraba la situación. Se adquirió el Kingston de 50 cañones. Se lo rebautizo Lord Clive en honor al conquistador de la India. Si lo vamo a hacer lo hacemo bien…

La otra embarcación el Ambuscade completo con sus 28 cañones la formación. Por medios de carteles se consumo la tripulación de 700 voluntarios. Partieron en julio de 1762. Luego en Lisboa se les unió dos barcos mas, el 1 de octubre estuvieron en Brasil donde el gobernador de Rió de Janeiro adhirió a la posta 1 navío con 70 cañones. A esta altura la poderosa flota, entro en el Rió de la Plata el 2 de noviembre escoltando a 13 (trece…) barcos mercantes con mercadería para introducir en Buenos Aires. Pero algo inesperado sucede Colonia Sacramento, bastión portugués en la Banda Oriental, es recuperada a manos de los españoles, esto es informado a Mac Namara. La decisión es unánime, la reconquista es ahora la plaza. En el primer intento las fuerzas españolas rechazan la envestida. Para el 6 de enero de 1963 se ensaya un nuevo ataque con desenlace funesto para la organización pirata. Ni los 3037 cañonazos pueden con la férrea defensa, en la lucha el “Lord Clive” se incendia y muere 272 de sus 350 tripulantes, la derrota huele a infierno de carne quemada y pólvora. Los que se pusieron a salvo fueron rescatados por los españoles y luego internados en ciudades de la Gobernación, el resto de la maltrecha flota vuelve a Rió.  Este terrible fracaso hace que el almirantazgo ingles mantenga una celadora mirada sobre esos puntos estratégicos para posibles puertos en los mares australes, el ojo clínico de los ingleses no suele fallar a la orden de elegir sitios valiosos como Malvinas. Aquí se inicia la pretendida soberanía inglesa sobre el archipiélago pues se empieza a asentar presuntos o pretendidos descubrimientos en territorio ajeno. La política rinde culto a la diplomacia, por ende el gobierno ingles reza en sus preceptos mas sostenido “A Dios rogando y con el mazo dando”. Es el principio de la elaboración de antecedentes jurídicos, inventados y fraudulentos sobre la estadía de los ingleses en territorio Argentino, para la gilada como se dice en el barrio.

Después de esta calamitosa empresa de Mac Nmara, comienza la alineación de los planetas para que la coincidencia haga que mientras el fracaso rotundo se conoce, el movimiento militar para usurpar las Malvinas comienza a tomar forma de la mano de Jhon Byron. Sin interrupciones nos hallamos con mister Byron navegando por  la costa de Malvinas, corre  el enero de 1776, buscando lugar para un apostadero. Se inclino por la isla  Saunders, (la  Trinidad de los españoles) esta tenia un puerto abrigado de los vientos y permitía fiscalizar los movimientos del estrecho de Magallanes.  Igual mucho no tenia para elegir, pues en la mejor parte de la isla, la parte oriental, estaba ocupada por los bohemios franceses, quienes desde el año anterior habían asentado puerto San Luis. Pero Byron no se queda, manda un transporte desde Magallanes hacia Inglaterra en procura de víveres y refuerzos, inverna en Tierra del Fuego y acopia haya para las futuras construcciones en la isla. En Malvinas no había árboles de esta naturaleza por el clima de archipiélago de fuertes vientos todo el año.

Pero ¿Cómo franceses en esta historia?. Hay viajes galos documentados, desde el 1665 al 1746, una totalidad de 175 viajes. Luis Antonio de Bougainville formara la compañía que intentaria la colonización de las islas, el tres de febrero de 1764 la fragata Águila y la corbeta Esfinge arribaron a la bahía que denominaron Francaise en la parte noroeste de la Malvina oriental. Se levanto el fuerte San Luis, el obeslico de 20 pies, y una efigie del rey Luis XV, nombraron a la isla Malvinas (Malovines) de acuerdo al meridiano de Paris. Los ingles obtienen información de este movimiento y este seria otro motivo para promover la partida de la expedición de Byron.

 

El primer asentamiento ingles.

 

Byron sigue con su empresa, el navío vuelve de Inglaterra y se dirige directamente a la isla Saunders  donde lo aguarda el bueno de Jhon. El capitán  Mac Bride se asocia al Byron que lo espera con material para la construcción del fuerte Egmont. Egmont, almirante ingles, dice y aclara cuales habían sido los objetivos perseguidos:

“Este establecimiento es indiscutiblemente la llave de todo el Océano Pacifico. Esta isla puede controlar los puertos y comercio de Chile, Perú, Panamá, Acapulco, en una palabra, todos los territorios españoles sobre ese mar”

El triangulo perfecto para el control marítimo. La ocupación de la isla Saunders tiene como objetivo comercial el dominio de este eje de tres puntas compuesto por Jamaica Gibraltar y Malvinas. Dominarían geopolíticamente el comercio entre España y las Americas, gracias a la fuerza y a su abundante dialecto diplomático lograran la supremacía del robo y la extorsión en todo el mapa oceánico.  Ingleses, para unos, piratas para la historia.

La recuperación española

 

 

En 1766 una Real Cedula del 4 de octubre, incluyo las islas Malvinas en la jurisdicción de la Gobernación de Bs As. Se hace los contactos para un acuerdo con el Superior de la Orden de San Carlos Francisco para designar religiosos con asiento en el Archipiélago. Se solicita  a Francia en 1764, el reclamo por el fuerte San Luis. Ahora con autoridades locales asignadas se vuelve a reclamar invocando el Pacto de la Familia. Francia reconoce ampliamente los derechos Españoles y retira a los integrantes del fuerte. Esto le costo a España unas 603.107 libras tornesa en lo que fue un retorno, por la campaña en las islas de los franceses. Ojos abiertos y oídos expertos, los ingleses lo entendieron no como un acto de soberanía si no, como lo que realmente era, un mero eufemismo sobre la compra. Hubo un tratado sobre los colonos, reconocerían su elección de irse o quedarse. Desde ese momento la isla contó con 31 familias de oficios diferentes, sastres, carpinteros, herreros, curtidores, torneros y labradores.

Felipe Ruiz Puente, es el primer gobernador español de las islas, corría el 1 de abril de 1767.

En el lado ingles las cosas eran diferentes, estaban despechados por la forma gala, pacifica y comprensiva de derecho con las cuales se le entrego a España la tutela del territorio usurpado. Sin apoyo de la comunidad internacional, dependió solo de su artillería para fabricar sus garantías. Este es el nacimiento de una nueva “casus belli” (en latín; motivo de guerra) que de España a heredado Argentina.

Enfrentadas las potencias, España expide la Real Cedula del 25 de 1768, ordenando el desalojo inmediato de la isla Saunders. La tarea se cumple ante una férrea defensa de los ingleses. La tarea la realiza el mayor general D. Juan Ignacio de Madariaga con cinco navios y 1400 hombres en 10 de junio de 1770.

Los genes ingleses son indestructibles, desde el comienzo del juego los británicos reaccionaron igual. Después de este revés deshonroso, los periódicos ingleses agitaron la opinión publica (sic) fermentando el caldo patriótico. Como es de costumbre Inglaterra se ofende y pide un resarcimiento por la violenta afrenta en los mares del sur. Nada cambia, todo se transforma. Inglaterra acepta en un compromiso que se llamara la “Promesa secreta” de la evacuación de la isla Saunders. El 20 y 22 de mayo 1774 todos los inglese son deportados. Inglaterra tiene problemas mayores que ese punto geográfico. Los EEUU se encuentran en la cuenta regresiva de la emancipación, también se puede creer que ante una posible guerra no era conveniente abrir a demás otro frente mas, con España y secundariamente con Francia. Pero los jugadores furtivos de los intereses internacionales siempre tienen una carta para mostrarla en el momento justo y en el lugar indicado, una carta que sirva para un futuro, quizás lejano, pero prevenir es curar…

Para el año 1775 en una vuelta de rutina por el archipiélago Juan Pascual Calleja, subordinado del gobernador Francisco Gil y Lemos, encuentra en la puerta del torreón del Fuerte Egmont una placa fundida en plomo, venida de Inglaterra seguramente pues en la isla su manufactura era imposible que rezaba;

“Sea conocido por todas las Naciones que las isla Falkland con este fuerte, aduana, muelles, ensenadas, bahías y obras, pertenecientes a ella, son del inico derecho y propiedad de “Su Muy Sagrada Majestada Jorge III Rey de Gran Bretaña, Francia e Irlanda”. En testimonio de la cual se coloca esta Placa y los colores de Su Majestad Británica, se colocan flameando como señal de posesión por S.W Clayton comandante oficial de la Isla Falkland.”

(…)

Corre el año 1806 Beresford se apodera de Bs As y una de las primeras cosas que hace, en misión secreta, es ubicar la placa, que desde 1780 se halla depositada en la capital del Virreinato, logrado el objetivo despacha inmediatamente a Inglaterra la evidencia de plomo.  Pasaron 26 años desde que la placa estaciona en ese lugar y casi 31 desde su descubrimiento, ¿Por qué ese poderoso interés del pirata sobre el documento?

El historiador Diego Luís Molinari obtuvo una copia fotográfica de ella en 1961 por medio de “Public Record”, pone en relieve que se menciona en singular a la isla Falkland. Pues en un principio,  la pretensión de los ingleses solo era sobre una de los archipiélagos, pues del otro lado se hallaba Puerto Soledad, bastión español.

¿Pero que paso con la famosa placa? Ahora se entiende por que el documento se localiza en una dependencia del gobierno ingles. Cuando hablamos de planes a largo plazos aplicados metódicamente por Inglaterra principalmente, los ejemplos no abundan para documentar esto. Pero todo tiene su explicación, y las cosas no suceden por que si, las cosas suceden porque alguien quiere que así sea

El interrogante comienza a dilucidarse cuando acudimos a la redacción de los párrafos de aquella declaración de derecho, por el cual es el día de hoy que los queridos británicos continúan alegando soberanía sobre los archipiélagos. Como siempre el engaño y el fraude contienen los movimientos diplomáticos y militares de este pretencioso reinado. Los párrafos como antes leímos hablan en singular cuando reclaman soberanía, solo de una isla Falkland se nombra a Saunders únicamente. Esto ponía en tela de juicio la capacidad de Inglaterra para reclamar el conjunto de islas. Beresford se encargo de sacarla de circulación. Pero el gasto fue ocioso, pues existía en circulación un folleto, donde se encontraba la inscripción de la placa, y allí también se encuentra el nombre de la isla en singular. Un ejemplar de esta rarísima impresión sin tapas se encuentra en el Museo Mitre…

 

 

 

Continuara…